09/12/17
Han
pasado casi dos meses con una rapidez acojonante. El tiempo ha
seguido su curso, ninguno de los dos espera al otro, aunque tal vez
la vida nos vuelva juntar en algún momento.
Se
te ve más feliz. Supongo que ella puede darte algo que yo no, o
simplemente ella es como es y eso te ha enamorado.
Mi
parte egocéntrica sigue ahí, deseando que algún día, al perderte
en sus ojazos azules verdosos, recuerdes estos ojos marrones, que no
son nada fuera de lo común. Tal vez algún día la veas dormir y tu sonrisa tonta se congele, como me pasó a mí tantas veces al recordar tu risa pegada a mi oreja.
Espero
que todo te vaya genial. Que os cuidéis, sonríais y seáis todo lo
que yo aspiré a ser. Ella es más mayor que yo, a un año de ti y no
a los cuatro que tú me sacabas. Puede quedarse a dormir contigo
cuando le parezca, ir a tu casa cuando le plazca, beber contigo, lo
que sea. A mi no me dejabas ni mojar los labios en tu copa.
Supongo
que hay algo tierno en todo esto, una niña que te regaló su
inocencia y de un momento a otro, ya te escribe sin rabia ni rencor.
Solo con un cariño profundo y una sonrisa triste en la cara, que
denota que sin mí estás mejor.
Hoy
solo pido que seas feliz, por lo que fuimos y por lo que no llegamos
a ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario