Don't stop the music!

Don't stop the music!
♥♥♥

jueves, 28 de diciembre de 2017

Aunque duela.

Hace frío y he vuelto a discutir con mi madre. Sabes como funciono, me seco las lágrimas, me voy al cuarto, me pongo la música y escribo.

Ni siquiera estaba pensando en ti, pero con la mente desordenada de tal manera se ha colado tu risa en mi psique, sembrando un caos total, como si no tuviera ya suficiente. 

Suena Kaze, "dime como hiciste tú para quitarte las cadenas que te ataban a la soledad que es la mayor de las condenas."

Tú sabes que no soy chica de soledad ni de luto. Siempre, tras un desamor, otro. Sé los motivos, pero estoy tan agotada que voy a permitir que me juzgues, ya me justificaré en otro momento.

Ahora solo pretendo descargar el dolor que causa en mí el fantasma de tu voz.

Toda canción, calle o bar me recuerda a ti. Pero no, tú ya no, me repito constantemente. Andrea, despierta, los pies en el suelo. 

Él hace ya tiempo que no te abraza cuando tiemblas, ni toma tu mano con cariño. 

Ya pasó. Ya no habrá más tardes de Netflix y manta con su brazo posado en tu cintura. Ya no hará que te enfades por cualquier tontería, ni juegos o discusiones idiotas.

Por no hacer, ya no oirás ni su voz rota a causa del dolor. 

Te toca ir aceptando que el tiempo no va a detenerse por ti. Al mundo no le importan una mierda tus desengaños amorosos.

Así que arriba, bonita. Despierta y lucha, princesa, como si cada día fuera el último. No, no voy a mentirte, seguirá doliendo igual.

Pero él seguirá adelante y tal vez sea feliz, te queda ese consuelo. 

sábado, 9 de diciembre de 2017

El tiempo es una broma macabra (2)

09/12/17

Han pasado casi dos meses con una rapidez acojonante. El tiempo ha seguido su curso, ninguno de los dos espera al otro, aunque tal vez la vida nos vuelva juntar en algún momento.

Se te ve más feliz. Supongo que ella puede darte algo que yo no, o simplemente ella es como es y eso te ha enamorado.

Mi parte egocéntrica sigue ahí, deseando que algún día, al perderte en sus ojazos azules verdosos, recuerdes estos ojos marrones, que no son nada fuera de lo común. Tal vez algún día la veas dormir y tu sonrisa tonta se congele, como me pasó a mí tantas veces al recordar tu risa pegada a mi oreja.

Espero que todo te vaya genial. Que os cuidéis, sonríais y seáis todo lo que yo aspiré a ser. Ella es más mayor que yo, a un año de ti y no a los cuatro que tú me sacabas. Puede quedarse a dormir contigo cuando le parezca, ir a tu casa cuando le plazca, beber contigo, lo que sea. A mi no me dejabas ni mojar los labios en tu copa.

Supongo que hay algo tierno en todo esto, una niña que te regaló su inocencia y de un momento a otro, ya te escribe sin rabia ni rencor. Solo con un cariño profundo y una sonrisa triste en la cara, que denota que sin mí estás mejor.


Hoy solo pido que seas feliz, por lo que fuimos y por lo que no llegamos a ser.

Vuelve, que Diciembre es más frío que de costumbre sin tus abrazos.


El tiempo es una broma macabra (1)

Lo que el tiempo que necesitas me obliga a callar.

23/10/17
No sé que va a durar esto, pero espero que no sea por demasiado tiempo. Me has pedido tiempo y lo entiendo y respeto. No voy a ser yo quién te arrebate algo que te provoque felicidad, ya que lo que más ansío es que tus ojos brillen de nuevo como merecen.

Pero, aunque no quiera, me duele pequeño. Estoy acostumbrada a ti, a llamarte cuando quiero hablar contigo,a abrazarte como si la vida me fuera en ello, a dormir con tu sudadera.
Que por cierto, ahora está para lavar y me siento incompleta, cariño.

Es curioso que todo esto he estado a nada de escribirte esto a ti, directamente. Pero debo ser paciente.

Necesitabas romper con tu pasado y a mí me iría de fábula un tiempo para reconstruirme.
Creo que estoy tocando fondo en cierta manera, pero no pasa nada. Tuve que recibir dolor en mis alas para sentir que las tenía y eso me hizo crecer.

Yo te dije que no iba a esperarte como un perrito, pero solo fue un intento desesperado por sacar los dientes. Sinceramente, salir con alguien ahora sería traicionar lo que mi corazón siente, ya que este pequeño bipolar sueña contigo


Así que nada, cariño, aquí te espero. Esta loca se muere por tu boca (lo siento Sabina, yo no soy capaz de irme con otro loco.)
Te extraño, pequeño gigante, ¿te vienes a endulzarme la vida?

Dame un beso de buenas noches y duerme a mi lado. No me sueltes, por favor. Susurrame que me quieres antes de que me duerma. Despiertame a besos, anda. No pido tanto, cielo, solo dormir y despertar a tu lado si la vida nos deja.

Pero solo soy una niña. Espero que tú recuerdes mi presencia en tu cama, acariciando a tu perrete y en camiseta ancha, cariño.

Buenas noches. Mañana será un día nuevo, cielo. Se me acaba la batería.

Te quiero como nunca he odiado a ninguna persona,
te odio como nunca he querido a nadie en mi vida.”

lunes, 30 de octubre de 2017

A ti, que tan rápido olvidas.

Vivo en un constante cansancio, en un bucle de vacío que me habla de distancia cada amanecer.


Ridículo, ¿verdad? Sobretodo para ti, que tan rápido olvidas, que tan difícil eres de olvidar.

Créeme, si de mí dependiera, no seguiría pensando en ti. Te habría olvidado en el pasado Mayo o tal vez en Abril. Pero va a ser que no, ya que tú no robas meses, solo trozos de corazón.

Llevas una parte de mí contigo, una que no volverá, una que inconscientemente decidí entregarte.

Oh, tonta e ingenua niña... Con lo bonita que era, lo mucho que valía, con lo que brillaba mi sonrisa... Voy yo y me enamoro, sin cuidados ni miramientos. No diré que no me avisé, ni me avisaste.

Ya que sí, para ser sinceros, eras un desastre. Todo lo que te rodeaba parecía temblar con fuerza y yo solo quería desordenar mi vida -más si cabía.-.

Tú lo describiste a la perfección. Yo era una cadena de oro, frágil y valiosa. Tú me rompiste, sin escrúpulos y yo volví a confiar en ti. Cosas del embrujo que crean esos ojos café.

Y hoy solo queda una sonrisa rota, pasos torpes y unas caderas que por mucho que lo lleven en la sangre ya no saben bailar si tú no marcas el ritmo.

Mi cordura quedó bajo tu almohada y creo que me dejé, además del paraguas, las ganas de sonreír en tu comedor.

El cuerpo me pide que vuelvas a colarte bajo mis sábanas, por favor.

Cuídate, como yo no supe, como yo no quise. A mí ya me cuido yo, no te preocupes, cariño.


Si me lees.

Si por alguna remota casualidad conoces este blog, sé que es triste. Supongo que ese sentimiento de bochorno entra siempre al leer algo que escribiste hace años, ¿no?

Yo era una niña de 10 años cuando escribí esto, que adoraba perderse entre letras y disfrutaba más de ver una película de Harry Potter o un anime antes que estar por la calle.

Me sentía diferente y el no encajar a veces daña, sobretodo a corta edad. Aún así, no me veo con fuerzas de borrar este blog, que me recuerda tantísimo todo lo que pasé...
La vida no es fácil y tuve que descubrirlo a las malas. Quien me iba a decir a mí que esto no era un juego, ¿verdad?

Mi mente es un bonito laberinto. No todo el mundo es capaz de llegar al centro, y a veces alguno se corta con los cristales rotos que trata de recoger a la desesperada.

Hay gente que no entiende que cada uno es juez, víctima y verdugo de si mismo. Yo entendí que era responsable de mi propio caos y aquí me leéis, aún sin saber porqué escribo lo que escribo ni qué escribo.

Más de una vez esto se habría transformado en un grito de ayuda que dos o tres leerían, pero paso. Me han derribado. Han roto cada uno de mis esquemas.

Pero estoy enamorada. Enamorada de la vida, aferrándome a ella como solo lo haría alguien que se ha visto con el agua al cuello y la soga al frente.

Hoy ya no le tengo miedo a los retos,ni a las alturas. Por el contrario, me he vuelto adicta a quejarme en voz alta. Adicta a gritar y a sacar los dientes cuando no estoy de acuerdo con algo.

Mira, no tengo ni idea de lo que escribo. Tal vez solo trato de aflojarme el nudo pero sin llegar a desnudarme (no la piel, esta vez el alma) ante vosotros. No os gustaría lo que veríais, lo aseguro, demasiadas cicatrices -es lo que tiene enamorarse de la piedra que continuamente te hace tropezar.-

¿Alguien quiere explicarme porque escribo todo esto con tanto miedo a que me conozcais? Con dos huevos y a lo loco, hoy no hay miedo, hoy me amo, hoy me voy a comer el mundo.

Ya mañana si eso me entristezco. Hoy me haré valer... Al menos hasta que caiga la noche, encendiendo las farolas y apagando mi ánimo.